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08/03/2004
PROPUESTAS PARA AUMENTAR LA CONTRACION DE MUJERES

ARTICULO NUEVA ESPAÑA
2004

En el día Internacional de la mujer, día reivindicativo por excelencia de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, ASEM como asociación de mujeres, pero sobre todo como Asociación de Empresarias, quieren poner el acento reivindicativo en un hecho que no es adecuadamente tratado desde el estamento político, la MATERNIDAD, entendida desde el punto de vista estrictamente femenino del embarazo y el parto, que obviamente solo afecta a la mujer.

La maternidad ha sido en este aspecto uno de los principales obstáculos para la contratación de mujeres, debido a los costes laborales que esta situación genera. Esta situación que ha supuesto que muchas mujeres hayan tenido que renunciar a una parte tan importante de su vida, no solo desde un punto de vista individual sino también social, como es el traer al mundo nuevas vidas, para poder competir en igualdad de condiciones en el mundo de trabajo, no ha sido eficazmente abordad legislativamente.

En este sentido la Encuesta sobre fecundidad que realiza el Instituto Nacional de Estadística revela los siguientes datos:

< El Instituto Nacional de Estadística dispone ya de los resultados definitivos de la Encuesta de Fecundidad realizada en 1999 a una muestra de 7.749 mujeres en edad fértil, entre 15 y 49 años.

Los resultados, como ya se constató en el avance de resultados, confirman el comportamiento descendente de la natalidad en España. Para el conjunto de mujeres de 15 a 49 años, el número medio de hijos nacidos vivos a lo largo de su vida es de 1,07.
La actividad económica de la mujer determina también el número de hijos que decide tener. Las mujeres estudiantes, que tienen menos edad, son las que tienen un menor número de hijos. Entre el resto de mujeres, las contratadas temporales son las de menor fecundidad, sólo 0,7 hijos por mujer. Las amas de casa, sin embargo, son las que más hijos tienen en media, casi dos hijos por mujer.

Los motivos por los que las mujeres han tenido menos hijos de los deseados son varios. Un 36% de las mujeres que están en esta situación es por no haber alcanzado aún el tamaño de familia ideal. Para un 31% la causa ha sido la insuficiencia de recursos económicos, para un 17% los problemas de salud y para un 14% el deseo o la necesidad de trabajar fuera de casa >



No debemos olvidar que la maternidad no solo debe ser eliminada como causa de discriminación laboral, sino que debe ser fomentada desde los poderes públicos, puesto que es un bien social, que nos afecta a todos. España es uno de los países con más baja natalidad de la Unión Europea, lo que nos avoca a un futuro muy oscuro, un país que no se regenera con savia nueva, con juventud, con nuevas generaciones es un país muerto, obsoleto, sin olvidar el peligro que nos amenaza con el mantenimiento de nuestro actual sistema de pensiones que cada vez tiene más pensionistas y menos cotizantes.

Si la mujer va ver mermada su capacidad para ser contratada por el hecho de ser madre y a los empresarios les cuesta más contratar a una mujer que a un hombre, estamos ante un callejón sin salida que nos conduce o bien a un mayor paro femenino o bien a un país viejo.




Esto es fácilmente comprensible si hacemos números. Como empresarias, la diferencia entre contratar a una mujer y un hombre es que en el primer caso corremos el riesgo de asumir unos costes adicionales ( en condiciones normales, es decir, sin irnos a supuestos de riesgos en el embarazo, partos múltiples, partos prematuros,etc.) en caso de que la mujer se quede embarazada, cosa que nunca ocurrirá con el hombre. Esos costes adicionales son claramente cuantificables, y aquí debemos poner el acento no solo en los costes directos sino en los costes indirectos:

- Ausencias del trabajo para la realización de exámenes prenatales así como para las técnicas de preparación del parto, que son remuneradas para el empresario, lo que implica abonar unos salarios y cotizar por ellos por un tiempo no trabajado y que podemos estimar en unas 10 horas por cada embarazo, es decir, un coste de 110 euros.

- Baja por maternidad de 16 semanas por parto, de las cuales 6 semanas son obligatoriamente disfrutadas por la madre y después del parto. Durante dicho periodo el contrato de la trabajadora queda suspendido y el empresario únicamente tiene a su cargo la cotización a la seguridad social.
Teniendo en cuenta que según la Encuesta Anual de Costes Laborales 2002 del Instituto Nacional de Estadística, el coste medio anual por seguridad social en el sector servicios (recordamos aquí que la mujer tiene una mayor presencia en este sector que por otra parte es el más bajo en cuanto a costes laborales medios) es de 5000 euros anuales, estamos hablando de un coste por embarazo de 1667 euros

- Reducción jornada por lactancia de hijos menores de 9 meses. La trabajadora tiene derecho a una hora diaria de ausencia del trabajo o a una reducción de su jornada en media hora diaria durante los 9 meses siguientes al parto. Estas horas no trabajadas son retribuidas por la empresa y cotizan por ellas. Si tenemos en cuenta que la baja por maternidad se disfruta después del parto por la mujer estaríamos hablando de una pérdida total máxima durante 9 meses de 120 horas que entre remuneración y cotización supondrían unos costes al empresario/a de 1350 euros.

Además de estos costes fácilmente cuantificables no debemos olvidar que el embarazo de una trabajadora supone unos reajustes laborales para toda empresa, pues sobre todo en las pequeñas, suponen la sustitución de la trabajadora y dicha sustitución por otro trabajador/a implica un proceso de planificación de la sustitución, de formación del sustituto y de entrenamiento del sustituto para el nuevo puesto de trabajo, todo ellos son horas laborales del responsable de la empresa ( el empresario/a) que deja de emplear en otras tareas y que por tanto son un coste más cuantificable económicamente según cada empresa.

A tenor de todo lo anterior podemos concluir que una trabajadora embarazada supone para la empresa unos costes de 3127 euros.

Si tenemos en cuenta que según el estudio “ Movimiento natural de la población en Asturias 2002 “ los partos anuales de mujeres de entre 25 y 50 años fue de 5806, y que del 100% de mujeres que dan a luz, el 60% no trabajan, estaríamos hablando de 2513 embarazos al año que suponen unos costes laborales totales de 7.858.151 euros



Si la maternidad es una de las causas que inciden en el acceso al trabajo de la mujer, y en los últimos años las políticas de fomento del empleo consideran a la mujer como colectivo con mayores dificultades de inserción, estando nuestra región 10 puntos por debajo de la tasa de ocupación nacional en el colectivo femenino, y se han preocupado de establecer medidas de fomento de la contratación de mujeres a través de subvenciones a la contratación indefinida y bonificaciones en la cotización empresarial, parece claro que una línea a seguir para favorecer la contratación de mujeres es subvencionar los costes empresariales por embarazo.

La aplicación de esta medida supondría abonar a la empresa vía subvención un importe máximo de 3200 euros por trabajadora/embarazada, a través de la correspondiente solicitud que en todo caso se realizaría una vez producido el parto y condicionada a la acreditación de los costes incurridos, y por supuesto a una estabilidad en el empleo de dicha trabajadora, estabilidad que por asimilación a las medidas de fomento de la contratación indefinida debería establecerse en no más de 3 años.

Esta medida, por lo que se refiere al Principado de Asturias y en atención a los datos anteriores, supondría un coste de 7.860.000 millones de euros anuales, coste que se vería compensado por los efectos positivos de la misma : reducción del desempleo femenino con un aumento de cotizantes a la Seguridad Social y en algunos casos con reducción de costes por abono de prestaciones por desempleo, subsidios por desempleo y ayuda familiar, y por otra parte con un aumento de la natalidad en una región que necesita rejuvenecer y aumentar su población puesto que en el periodo 1990 y 2001 la misma se ha reducido en 30000 personas, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística, reducción que ha continuado hasta nuestros días hasta el punto de que en las próximas elecciones generales la reducción de la población ha supuesto la pérdida de un diputado en el Congreso para nuestra región.

En todo caso si debe quedar claro, que no son los empresarios los que deben asumir el coste de la maternidad, puesto que se trata de un coste social que debe ser asumido íntegramente por el estado, ya que es al Estado a quien le corresponde fomentar la natalidad y favorecer el acceso de la mujer al trabajo en condiciones de plena igualdad, sin que tenga que elegir entre trabajar y tener hijos y sin que el empresario tenga que valorar los costes de contratar a una mujer o a un hombre por la posibilidad de tener hijos.


Fdo.: Maria Luisa de Miguel
COUNCIL-CONSULTORES

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